LA
PLAYA DE BELÉN Eduardo Torres T. *
Como
un turista más de esos que quieren vivir, amar, dos veces y entre
afanes y penas vuelven sobre sus pasos anhelando la paz, así me
acerco a ti. Arrugada
es la piel de este pueblito pero está limpio huele a recién
bañado en agua de azafrán tiene la cara blanca y pecas
de colores. Los
niños de aquí tienen la mirada más azul, se cayó
de repente el cielo en sus miradas suben y bajan sus voces jugando al
caballito en el silencio de sus calles empedradas. | |
Lo
atraparon las nubes lo tumbó en el espacio la eterna primavera lo
besó el sol y en todas las paredes le nacieron flores. | |
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¡Ah
pueblito somnoliento acurrucado en el valle dan ganas de morir aquí! dejarse
ir lenta y voluntariamente erosionado en el viento, la lluvia, el frío, la
voz de las campanas. Anda
amor, anda traéme los hijos a este pueblo que los quiero besar soy
esa columna de estoraques rasgada por el tiempo contemplando la vida.
Anda
amor, anda quiero escuchar sus pasos quiero volver, volver volver todos
los días a estas casitas blancas a estas calles perdidas donde
encuentro la paz. |