Grandes retos

Por Segundo Antonio González C.
Presidente OMIMEX de Colombia Ltda


(Publicado en el diario La República,
el 21 de enero de 2006)

Cerrado el 2005, es bueno esperar el actual balance energético del país. Se requiere para que este sector esté sintonizado con las realidades, y para que el Gobierno y las instituciones que ejecutan, regulan y controlan las políticas sectoriales, no pierdan de vista la importancia y necesidad que hoy tenemos los colombianos y la economía, de acelerar e implemencar todas las posibilidades para que nuestro país logre extender la autosuficiencia en hidro-electricidad, hidrocarburos, biodiesel, alcoholes carburantes, energía solar, eólica y por supuesto en carbón.

El pasado 1 de diciembre hubo un hecho relevante; por iniciativa de las Cámaras Colombo Británica y Eurocámaras y con la presencia del presidente de la República, Alvaro Uribe Veloz, quien quiso que este encuentro se llevara a cabo en el Palacio de Nariño y con la presencia de quienes trabajamos en el sector energético. El objetivo del evento fue ver las posibilidades de inversión en Colombia y escuchar, del Gobierno Nacional, lo que está haciendo para fomentarla.

El Gobierno expuso con claridad, el desempeño de las principales variables que ha manejado durante los últimos tres años: la seguridad, las nuevas políticas energéticas, los indicadores económicos muestran notables progresas del país creciendo alrededor del 4 por ciento y en mejoría, descenso de la tasa de desempleo de 16 por ciento a cerca de 10 por ciento. Con estos hechos no hay duda que el interés en invertir en Colombia, también está mejorando.

En mi modo de ver, y sin desconocer lo positivo de lo realizado en esta primera parte del siglo XXI en Colombia, me parece que no es suficiente aún la dinámica de trabajo que tenemos los colombianos. El Señor Presidente nos hizo la pregunta, ¿qué tenemos que hacer o qué consideramos que debemos hacer para crear mayores espacios de desarrollo, generar más empleo y para que Colombia logre mayores metas? Las respuestas fueron de satisfacción, buenas reglas y que el sector privado esté motivado para invertir. Creo entender, que lo que nuestro Presidente quiere es compromiso del Sector Privado, mayor ejecución en proyectos, y hechos.

Mi intervención en este Acto, fue para hacer una sugerencia viable y que está de acuerdo con la necesidad que tiene Colombia de acelerar su desarrollo y trabajar en dos áreas, que el país descuidó en el siglo XX y continúan sin tratarse, como son, la Infraestrututra en general, la de vías en particular y el sector energético. Creo que debemos desarrolar la Orinoquia Colombiana, fundar algunas ciudades bien diseñadas y ubicadas en esta geografía. Colombia históricamente ha tenido una distribución defectuosa de su población y del desarrollo Industrial, si se tiene en cuenca que más del 50 por ciento se ha concentrado en la zona de cordillera y especialmente en el centro del País; quizás esta ha sido una de las causas del centralismo y con dos mares que miran y facilitan el comercio con el mundo, parecemos un país mediterráneo, mirando hacia adentro, manteniendo una población concentrada y escondida en el interior. Puede ser por ello que el país no haya desarrollado y consolidado grandes empresas. Tal vez existan algunas excepciones, pero al comparar sus operaciones con otras multinacionales en América Latina, no son tan importantes, inclusive algunas que fueron grandes protagonistas, desaparecieron, y en otras se ha perdido su control.

El desarrollo de la Orinoquía, no solamente nos obliga a planear bien, sino a adecuar la infraestructura existente que entrelace las regiones y nos permita que Colombia mire mas allá de sus cuatro puntos cardinales, se convierta en un proveedor de bienes, penetre mercados, como China e India y fortalezca los lazos comerciales. La apertura de una nueva conexión con el mundo, como es el Río Orinoco y los que convergen a él y que van hacia el Atlántico por la parte oriental de América del Sur, permite mayor integración con nuestra hermana República Bolivariana de Venezuela, y facilita nuestras exportaciones, utilizando un sistema de transporte fluvial de bajos fletes, mejorando la comperirividad.

El jalonamiento que este proyecto haría, nos puede colocar en la senda que quiere nuestro Presidente, que Colombia crezca a índices mayores del 5 por ciento sostenido, si lo comenzamos ya, nos mantendrá ocupados por las próximas décadas y encaja dentro de la Visión Colombia 2019.

La Orinoquía colombiana es el lugar perfecto, para que el sector energético renovable estimule grandes plantaciones de palma africana, tener biodiesel no solamente para atender el consumo nacional, sino para que Colombia sea un proveedor de estas mezclas energéticas para los países que las requieren. Y habrían muchas cosas más que pueden ser implemcntadas, como son: ubicación y desplazamientos humanos, mejor distribución de la tierra, mayor control de nuestras fronteras, freno de la violencia, construcción de modernos ferrocarriles y autopistas, crecimiento económico, áreas agroindustriales, servicios, etc., modelo que es aplicable a regiones como el Catatumbo y el Putumayo en dode se requiere una efectiva e inmediata presencia del Estado. Los colombianos debemos imponernos grandes retos: aquí tenemos uno.