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Los colombianos debemos recibir con beneplácito y especialmente, quienes somos de la frontera Colombo-Venezolana a lo largo de sus 2.200 kilómetros: Guajiros, Cesarenses, Norte Santandereanos, Araucanos y en general los Llaneros de ambos países que nuestros dos grandes Presidentes y Líderes: Excelentísimo Señor Alvaro Uribe Vélez y Excelentísimo Señor Hugo Chávez Frías, se hayan encontrado en Punto Fijo-Venezuela y acordado emprender una alianza energética de largo plazo, muestra claramente lo importante que es para nuestros Pueblos, la verdadera integración cultural y comercial, sin barreras preventivas, sino creando un real ambiente que conduzca a estas dos naciones hermanas históricamente, a unirse en pro de su propio desarrollo. La construcción del gasoducto por parte de Venezuela entre Paraguaná y la Guajira colombiana y la unión con Centroamérica de éste por parte de Colombia es de gran importancia, porque abre la posibilidad real de integración energética latinoamericana, como es la propuesta que ha venido haciendo el Presidente Chávez. Es posible que las propuestas comunes de integración aún originen en ambas fronteras reticencias y tal vez juzgamientos apresurados por lo innovadoras, diferentes y audaces a lo que estamos acostumbrados a oír y no sean observadas con la visión que merece la realidad actual del mundo: no podemos seguir dirimiendo permanentes conflictos generados por el comercio entre las dos naciones y continuar con la fragilidad que da el que sigamos actuando de manera independiente, compitiendo y discutiendo asuntos que evitan enfrentar con fortaleza la problemática real de desempleo y de inestabilidad económica justo en la frontera donde hay una gran población que requiere soluciones y medios expeditos de convivencia binacional. Es la acción como bloque, la que debe imperar que conduzca a la verdadera integración, y la ruta hacia el desarrollo seguro de Latinoamérica, en donde confluya su estamento económico, político, religioso, comunitario y de interés nacional para lograr la verdadera integración, todo esto liderado por hombres realmente comprometidos con esta visión de nuestros Presidentes y Líderes. La propuesta de trabajo conjunto en el área de la industria de hidrocarburos (petróleo y gas), Colombia la debe considerar sin más dilaciones, pues es el aseguramiento de fuentes de energía para poder atender la demanda nacional de sus refinerías y el suministro de combustibles en un momento en que nuestro país enfrenta la amenaza de importación. Pero también es la oportunidad para que Colombia emprenda contundentemente el desarrollo masivo del petróleo pesado, de acelerar al máximo la exploración en el territorio nacional y aprovechar la gran experiencia de la República Bolivariana de Venezuela que ha sido el gran líder mundial en la producción, transporte y refinación de este tipo de petróleo, lo cual en el momento actual de disminución de reservas que viene experimentando nuestro País, podrá ser de gran ayuda, que mediante acuerdos de cooperación binacional se estimule y acelere el desarrollo de reservas de este petróleo y de gas, promueva la incorporación de nuevos proyectos en Colombia atractivos para la inversión y permita beneficiarnos de los grandes adelantos tecnológicos de este gran País. Las riquezas naturales de nuestros Países, que son de toda índole, su privilegiada situación geográfica, su importancia para el mundo y en especial para aquellos países con deficiencias de recursos naturales, energéticos y agrícolas como son los Europeos, los países Asiáticos como China, su Gente, su variedad tropical y otras ventajas de gran valor, unido al común origen como Naciones, hace que estos esfuerzos y acercamiento de nuestros líderes deban ser respaldados por nuestros Pueblos para que se abra una nueva oportunidad que beneficie a su Sociedad y consolide su democracia e independencia. | |||||