- Es lamentable que los gobiernos democráticos, en vez de dar el ejemplo, solidarizándose con quienes, como las Damas de Blanco en Cuba, los resistentes venezolanos, o Aung San Suu Kyi y Liu Xiaobo, que se enfrentan con temeridad a las dictaduras que sufren, se muestren a menudo complacientes no con ellos sino con sus verdugos. - Detesto toda forma de nacionalismo, ideología -o, más bien, religión- provinciana, de corto vuelo, excluyente, que recorta el horizonte intelectual y disimula en su seno prejuicios étnicos y racistas, pues convierte en valor supremo, en privilegio moral y ontológico, la circunstancia fortuita del lugar de nacimiento.Junto con la religión, el nacionalismo ha sido la causa de las peores carnicerías de la historia, como las de las dos guerras mundiales y la sangría actual del Medio Oriente. -
La patria no son las banderas ni los himnos, ni los discursos apodícticos
sobre los héroes emblemáticos, sino un puñado de lugares
y personas que pueblan nuestros recuerdos y los tiñen de melancolía,
la sensación cálida de que, no importa donde estemos, existe un
hogar al que podemos volver. -
El Perú es Patricia, la prima de naricita respingada y carácter
indomable con la que tuve la fortuna de casarme hace 45 años y que todavía
soporta las manías, neurosis y rabietas que me ayudan a escribir. Sin ella
mi vida se hubiera disuelto hace tiempo en un torbellino caótico y no hubieran
nacido Álvaro, Gonzalo, Morgana ni los seis nietos que nos prolongan y
alegran la existencia. Ella hace todo y todo lo hace bien. Resuelve los problemas,
administra la economía, pone orden en el caos, mantiene a raya a los periodistas
y a los intrusos, defiende mi tiempo, decide las citas y los viajes, hace y deshace
las maletas, y es tan generosa que, hasta cuando cree que me riñe, me hace
el mejor de los elogios: Mario, para lo único que tú sirves es para
escribir. -
Escribir es una manera de vivir, dijo Flaubert. Sí, muy cierto, una manera
de vivir con ilusión y alegría y un fuego chisporroteante en la
cabeza, peleando con las palabras díscolas hasta amaestrarlas, explorando
el ancho mundo como un cazador en pos de presas codiciables para alimentar la
ficción en ciernes y aplacar ese apetito voraz de toda historia que al
crecer quisiera tragarse todas las historias. - La literatura es una representación falaz de la vida que, sin embargo, nos ayuda a entenderla mejor, a orientarnos por el laberinto en el que nacimos, transcurrimos y morimos. | ||||
MARIO VARGAS LLOSA Elogio de la lectura y la ficción Estocolmo, Suecia. En su discurso, titulado 'Elogio de la lectura y la ficción', para aceptar el Premio Nobel de Literatura, Vargas Llosa rindió homenaje a su madre y a sus maestros, entre quienes citó a Flaubert, Faulkner, Cervantes, Dickens, Tolstoi o Thomas Mann. Quiero a España tanto como al Perú y mi deuda con ella es tan grande como el agradecimiento que le tengo, resaltó el escritor peruano. Discurso escrito, continuar... Frases para recordar: -
La lectura convertía el sueño en vida y la vida en sueño
y ponía al alcance del pedacito de hombre que era yo el universo de la
literatura. | ||||